REVISIÓN
DEL ENSAYO DE LA ÉTICA DEL CARNÍVORO Y EL VEGETARIANO
Para dar una revisión o asumir una posición crítica
frente a un escrito o postulado periodístico siempre se debe tener en cuenta
que no hay que tener en cuenta los códigos morales propios como base o pilar
para comenzar a argumentar una postura. Me hago entender, sí es importante
tomar una posición pero no en base a la subjetividad del pensamiento, sino en
base a un análisis objetivo de los tópicos que toca el texto, en base a este
análisis objetivo se puede generar una revisión aceptable y digna de leer o de
ser vista tanto por los lectores ociosos como por el mismo autor del texto a
evaluar.
Esta crítica adentra un poco más allá de lo expuesto ya
en el texto, pero que es consecuencia de lo mismo.
Ante todo, el ser humano para ser un hombre que viva en
armonía y paz tanto consigo mismo como con su alrededor debe seguir unas leyes
ya impuestas por una sociedad en donde se busca mantener un orden, esas leyes
de orden vienen basadas y son derivadas de una palabra fundamental: respeto.
Pero qué es el respeto para estos dos entes que
clasificamos como Carnívoro y Vegetariano. El respeto es la clave del origen de
los códigos morales actuales, pero no es entendida por todos y aplicada por
pocos.
Quiero hacer el ejercicio de primero ponerme en la posición del vegetariano, y ahora bajo esta posición quiero intentar definir respeto. Bueno, desde aquí veo el respeto como el reconocimiento de la igualdad mutua de los seres vivientes y que todos merecen en su autonomía llevar una vida tranquila la cual no debe ser insolente y bruscamente afectada por mí, ya que como fin de este respeto quiero la armonía del entorno y de mí mismo.
En la posición del carnívoro, la definición es parecida,
pero difiere en parte. Desde aquí veo que debo reconocer la igualdad y
autonomía de todos los seres humanos, sin necesidad de dañarlos o atentar
contra los mismos para de esta manera mantener un ambiente sano.
¿Qué diferencia fundamental hay aquí? El vegetariano
dice: respeto a los seres vivientes, el carnívoro dice: respeto a los seres
humanos. Aquí vemos una seria delimitación de uno en comparación con el otro y
no son pensamientos propios, es un hecho, basado en lo que hasta aquí hemos
planteado. Aquí, y para darle un nombre a esta delimitación se debe de usar la
palabra especismo, una construcción moral basada en la diferencia de especie
animal, a esto se le puede conocer como un antropocentrismo moral, donde se da
la infravaloración de los intereses de quienes no pertenecen a la especie Homo sapiens.
Análogamente puedo decir (y con toda propiedad) que esta es una comparación con el racismo, en donde en vez de preferencia por humanos que por animales, hablamos de preferencia por blancos que por negros. Las dos son productos de la ignorancia de la persona y la hace acreedora al término y título que puede cargar con todo orgullo: ignorante.
La consecuencia de este tipo de pensamiento es la
consideración de los animales no humanos como propiedades del hombre. Algo que
resulta catastrófico y hace de toda esta una sociedad aún involucionada de
pensamiento, por delicada que sea la declaración. Esto lleva de la misma manera
a que los animales sean explotados para el bien del hombre y por lo tanto sean
esclavos perpetuos de las necesidades y ociosidades del ser humano. Aquí es
donde ya se puede irse generando la pregunta, ¿cuál es el respeto de un
carnívoro? Y no es muy complicado de responder a este punto, el carnívoro solo
respeta a los suyos pero es un especista que no se opone a la explotación de
animales porque los ve como propiedad del hombre. Un racista animal y un antropocentrista
como consecuencia.
Esto es lo que podemos llamar un respeto sucio, ya que no es amplio para toda entidad viviente. Pero digamos que es respeto al fin y al cabo.
Aquí me veo obligado, no por mí sino por el rumbo del
texto, a acuñar un término: el egoísmo. ¿Cómo se podría introducir este término
a lo que ahora se ha planteado? Pues para nuestra sorpresa cabe tan bien aquí
como una ficha a un rompecabezas. Primero tenemos que definir el egoísmo, sino
sería un irrespeto de mi parte con el lector tratar un término que no se ha
aclarado desde un principio para dar claridad en los temas de más complejidad
que se presentarán mas adelante. Pero claramente tenemos que hablar desde la
ética, como es planteado por el texto que da origen a esta crítica.
El egoísmo se define de esta manera: “El egoísmo moral, o egoísmo ético, es una doctrina ético filosófica que afirma que las personas deben tener la normativa ética de obrar para su propio interés, y que tal es la única forma moral de obrar, sin embargo permite realizar acciones que ayuden a otros, pero con la finalidad que el ayudar nos dé un beneficio propio tomándolo como un medio para lograr algo provechoso. Afirma que la validez de una teoría o praxis se encuentra en su aportación directa a la edificación positiva y responsable del yo o desarrollo personal”.
Esta es, una definición que concuerda muy bien para el
carnívoro y aquí el porqué. El vegetariano como es sabido en base al ensayo,
está montado en las bases de: el respeto a la vida y la no violencia. Esto se
puede ver así, no hay que interferir o dañar la vida del otro ser, ni atentar
contra el mismo. De cualquier manera esto tiene de trasfondo un pensamiento
altruista que obra por el bien común de todos sin ninguna delimitación, y eso
es deducible de la definición de vegetariano planteada aquí, y en realidad su
significado espiritual gana un gran significado cuando se puede vivir en paz
con todas las entidades vivientes. Con esto no quiero decir que no puede
existir un vegetariano egoísta, pero inevitablemente para él, quiéralo o no,
aunque así no lo quisiera, es por consecuencia de su definición, una persona
altruista, pero no solo eso, una persona que de verdad parece haber entendido
la palabra respeto.
Por el otro lado, el carnívoro no deja, bajo ningún punto de vista moral que tenga una base sólida en el respeto por la autonomía del otro, la palabra altruismo. Y no voy a aventarme a tachar ahora de manera rápida y dominante al carnívoro como un ser egoísta por naturaleza, en parte porque me parece que es algo ya explícito y que el nivel mental del lector no es tan mediocre como para no haberlo visto ya, y en otra parte, porque bajo un análisis objetivo es verdaderamente delicado darle una calificación a algo o alguien, pero lo que sí puedo hacer es decir que el carnívoro cabe tan bien y tan perfecto en esta definición que sería hasta loco y desquiciado decir que es una ficha que no hace parte de este rompecabezas.
Ahora, una vista religiosa planteada por el ensayo que es
claramente una visión occidental con origen o influencia del discurso
judeo-cristiano semita es de “la Gnosis”. Y cito textualmente del ensayo un
planteamiento de estos que dicta así: ”para
avivar la energía sexual y transmutarla es recomendable el consumo de carne res moderadamente”, para dar una
leve profundización, se dice que el consumo de esta carne de res (que tiene una
energía especial), puede avivar a la energía sexual y esta se transmuta: “Es un proceso por el cual, se transforman
las aguas seminales, tanto del hombre como de la mujer en energía, la cual pasa desde los órganos sexuales al
cóccix y sube por toda la columna vertebral hasta el cerebro y de éste baja al
corazón, lugar donde se encuentra nuestro real ser, la parte de Dios que todos
llevamos dentro.
La transmutación sexual es una respiración larga pero con
visualización y concentración. Ese recorrido de la energía no se ve en el mundo
tridimensional, no lo encuentra el bisturí. Pero si se pueden comprobar los
efectos que producen en cualquier persona en el mundo físico. En cambio con los
sentidos del alma despiertos, se puede verificar su existencia”.
No voy a adentrarme a discutir qué tanta veracidad tienen
los puntos planteados aquí y qué tan cierto son estos procesos de conversión de
energía o si tiene o no una relación con el sexo, pues no es mi objetivo.
Es una vista panorámica en donde se puede ver un
pensamiento claramente que aprueba el consumo de carne basado en un argumento
que es notoriamente, palmariamente, visiblemente y abiertamente montado en los
pilares de buscar el bien propio, es decir, del egoísmo. En donde sí se predica
el respeto, pero donde el humano está en la punta de una abominable pirámide de
escalas de superioridad, y por lo tanto este puede dominar a los que por debajo
del mismo estén. Hasta se podría decir que hoy la palabra respeto esta tan
sucia y contaminada que se vuelve difícil conocer su verdadera naturaleza.
Es en otras palabras, una justificación del asesinato de
un animal únicamente con el fin de obtener su carne y obtener “energía” de ella. Lo que se puede decir de
esta manera: Es justificable la explotación de otro ser con el fin de obtener
algún beneficio de ello, bajo un supuesto “permiso” que el animal da para ser
asesinado.
Aquí se reúnen los postulados fundamentales que plantee en un principio, solamente en esta visión que tomé prestada del texto por “la Gnosis”, se ven reunidos los siguientes términos: especismo, antropocentrismo, egoísmo e ignorancia. Podría seguir dando términos como mediocridad e hipocresía, que muy bien cabrían aquí, pero creo que es claro el punto y no hay necesidad de ser tan descriptivo con algo tan obvio a los ojos y a la mente.
Ya terminaste de leer esto querido lector, ya puedes tapar tus ojos, tus oídos y seguir siendo ciego.
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